
Para fajas que se utilizarán después de una cirugía
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Se debe comprar la misma talla del pantalón.
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Utilizarla desde el momento de la cirugía.
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Hidratar muy bien el cuerpo.
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Cuando sede la inflamación la faja debe ser reducida en una talla que es la que la prenda lo permite.
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En el momento de la postura la piel debe estar totalmente limpia de todo jabón quirúrgico.
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Lavar a mano, usar jabones suaves, secar a la sombra y no retorcer.

Para Fajas que se utilizaran después del parto
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Usar una talla menos que la talla de pantalón.
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Utilizarla el mayor tiempo posible para que la inflamación desaparezca de manera rápida.
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Mantener la piel limpia e hidratada.
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Lavar a mano, usar jabones suaves, secar a la sombra y no retorcer.

Para Fajas que se utilizaran a diario
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Utilizar una talla menos que el pantalón para ejercer una mayor presión, cuando la presión que ejerce la faja vaya disminuyendo se recomienda reducir la faja en una talla ya que la faja lo permite.
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Utilizarla el mayor tiempo posible para que pueda obtener buenos resultados.
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Mantener la piel limpia e hidratada.
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Lavar a mano, usar jabones suaves, secar a la sombra y no retorcer para conservar las propiedades de las telas.

Como comprar una faja
Las fajas han evolucionado a partir de los corsés para convertirse en prendas tecnológicamente avanzadas para reducir el volumen y disimular esos kilos de más. Las fajas que dan forma están disponibles a la venta en una amplia gama de marcas, tamaños y colores. Por lo que se hace muy difícil, saber cual has de comprar, a continuación te damos una serie de consejos e información para que sepas cuál necesitas.
Es muy útil saber lo que estás buscando antes de comenzar a mirar en las tiendas ropa interior ya que si no tienes la información suficiente, es posible que acabes comprando algo que no es exactamente lo que necesitas. Una buena faja tiene un ajuste perfecto, es cómoda de llevar y no forma protuberancias en la parte superior o inferior.
El tamaño de las fajas
Las fajas deben tener el tamaño correcto para quedar bien debajo de la ropa. La talla equivocada puede significar la diferencia entre un uso cómodo y un día lleno de incomodidad. Una fajas de una talla que no es la tuya puede crear pliegues y bultos anti estéticos que, además de ser feos, pueden provocar incomodidades como pequeños pellizcos. Para asegurarse de que el tamaño es correcto, mide tu cintura y tus caderas. El vendedor de lencería bien será capaz de traducir estas medidas en la talla de la faja que se ajuste correctamente a tus medidas. Para colocarte la faja, lo mejor es pedir ayuda. El ajuste correcto del sujetador incluye una fórmula especial y la colocación precisa para obtener el resultado correcto.
Las tallas varían según la marca de la faja. Algunos fabricantes son más fieles a los tamaños fijados por la industria mientras que otros diseñadores crean su tamaño un poco más grande al estándar, sobre todo por temas de comodidad y confianza. Algunos diseñadores se especializan en fajas específicas como tamaños extra grandes. Debes probarte las fajas para asegurarte de que el ajuste es correcto.
Elegir el color de las fajas
Las fajas se fabrican en una gama de colores más pequeña que la de la ropa interior convencional. Por lo general, en una tienda puedes encontrarlas en color carne, negro y blanco. Para todos los efectos, el beige será suficiente para la mayoría de los tonos de piel. Las de color blanco son las mejores para los vestidos de novia mientras que muchas mujeres prefieren el color negro cuando visten ropa oscura. Siempre intenta colocar la faja debajo de la ropa de manera que no sea visible. Puede que sea necesario fijar la faja a la ropa para evitar que se desplace durante el uso.

Cómo colocarse una faja
Lo primero que debes hacer antes de intentar meterte dentro de la faja, es identificar la parte delantera del producto. Sí, para una faja completa que sube hasta la parte baja del pecho es sencilla pero para los casos de fajas pantys ya no lo es tanto ¿verdad? Evita siempre y en la medida de los posible el contacto con las uñas. No las uses para nada, e intenta no rozar las partes delicadas de la faja. Siempre que puedas, utiliza la yema de los dedos. Es muy importante evitar los enganchones a la hora de manipular una faja.
Cómo ponerse un body y/o camisetas reductoras
Cada faja es distinta y por eso, las instrucciones para colocarlas también lo son. A continuación puedes seguir los pasos para colocarte un body o una camiseta reductora.
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Se coloca introduciendo los pies en el hueco diseñado para ello. Es más sencillo lo haces estando de pie, no sentada ni tumbada. Coloca las piernas paralelas a la cadera.
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Agarra pa prenda desde la parte intermedia y tira hacia arriba. Súbela hasta la cintura. Hazlo con firmeza pero sin fuerza.
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En el caso de que sea un body, súbelo hasta que no puedas más.
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Ahora acomoda el body o la camiseta hasta por debajo del pecho y asegúrate de que la parte trasera queda lisa y sin arrugas.
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Finalmente, introduce los brazos y coloca los tirantes o mangas sobre los hombros.
Cómo ponerse un panty
Ahora vamos a explicarte cómo colocarte en panty. Recuerda evitar todo el contacto con las uñas.
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Al igual que en el caso de los bodys, esta prenda también se coloca de abajo hacia arriba.
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Introduce las piernas en los agujeros en primer lugar y luego enrolla o arruga la prenda para poder agarrarla por los laterales.
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Sube los panties desenrollando despacio pero con firmeza.
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Coloca bien la parte trasera para asegurarte de que los glúteos están en la zona designada para ello.
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Termina de colocar el panty hasta debajo del busto y si lleva algún tipo de cierre, hága uso de él.
Cómo ponerse una faja completa
Ahora vamos a explicarte cómo debes ponerte una faja completa o de cuerpo entero. Como en las anteriores ocasiones, intenta no tocar la prenda con las uñas.
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La prenda se coloca desde abajo. Introduce las piernas en primer lugar, mejor si estás de pie.
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Suba la prenda agarrándola de los laterales hasta la rodilla. Asegúrate de que la tela queda estirada en la zona de la pierna. Todo lo que no subas ahora te costará subirlo más adelante.
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Ahora sube desde la rodillas hasta la cintura siguiendo el mismo procedimiento.
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Recoloca la prenda para evitar arrugas y súbela hasta debajo del busto.
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Ahora introduce los brazos y coloca los tirantes o mangas. sobre los hombros.

Cómo cuidar una Faja
Una faja es una prenda resistente pero a la vez delicada. Está fabricada de manera que sea lo suficientemente fuerte como para retener el exceso de grasa y moldear el cuerpo pero a su vez hay que tener un cuidado especial a la hora de cuidar de ella, lavarla, secarla y guardarla. Las fajas requieren un cuidado especial para que no se deformen y mantengan su forma original. Además, si quieres que tu faja permanezca suave necesitarás ser delicada con ella. Las fajas están diseñadas no solo para cumplir su función sino también para resultar cómodas mientras lo hacen y cualquier desperfecto en la faja hará que sea incómoda de llevar.
Cómo lavar una faja
Las fajas deben lavarse a mano. Debes intentar comprar detergentes no abrasivos y no utilizar productos de limpieza agresivos como por ejemplo, la lejía. Cuando las pongas a secar, nunca las metas en la secadora porque la lycra y los elementos elásticos pueden estropearse. También debes intentar no tenderla en un lugar donde le dé el sol directamente, sobre todo en verano.
Si quieres tener un cuidado especial y tu faja tiene cierres o broches, debes secarlos a mano. Puedes hacerlo con una toalla o con papel. Una vez hayas hecho esto, ya puedes tender la faja. El objetivo de secar los cierres manualmente es evitar que se oxiden si son metálicos y sobre todo, que mantengan su forma durante todo el tiempo posible (sean del material que sean). Si los cierres son de plástico, el contacto directo con el son podrían deformarlos.
Para los casos de fajas que incluyen tiras o tirantes (como las de los sujetadores) es conveniente quitarlos antes de lavar e intentar lavarlos por separado. Esto se hace porque estas tiras suelen moverse durante el centrifugado y se enrollan en la propia faja, lo que hace que ésta pueda deformarse. Esto debe recordarte también que cuando saques tu faja de la lavadora no debes escurrirla con tus manos, podrías deformarla.
¿Cada cuánto tiempo se ha de lavar una faja?
Es recomendable lavar la faja cada 4 días, pero todo dependerá del tratamiento que estés realizando, si te han realizado una liposucción lo mejor sería que consultes a tu médico o especialista.
Repasemos entonces los puntos más importantes que haz de tener en cuenta si quieres que tu faja se mantenga como el primer día:
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Lava tu faja a mano con jabón neutro
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No la tiendas al sol, ni en secadoras
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No la estrujes con las manos para intentar secarla
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Si tiene partes metálicas sécalas cuidadosamente para que no se oxíden
